ComunitariasEducaciónPortadaDirectora distrito educativo de Villa Altagracia amarrada por las leyes.

La situación creada  ayer por alegados actos de indisciplina reiterados  cometidos  por un estudiante de la escuela El Cidral de  la comunidad de La Represa,  ha creado una situación de conflicto entre los profesores de ese centro de estudios, los padres de los estudiantes, la intervención poco ponderada de la filial de la ADP de Villa Altagracia y la dirección del distrito educativo 04-04. No le quitamos razones por la posición asumida por  los profesores...
Ramon Read2 meses ago101011 min

La situación creada  ayer por alegados actos de indisciplina reiterados  cometidos  por un estudiante de la escuela El Cidral de  la comunidad de La Represa,  ha creado una situación de conflicto entre los profesores de ese centro de estudios, los padres de los estudiantes, la intervención poco ponderada de la filial de la ADP de Villa Altagracia y la dirección del distrito educativo 04-04.

No le quitamos razones por la posición asumida por  los profesores de la escuela El Cidral de La  Represa ante la actitud de un estudiante de 14 años y con todas las manifestaciones de ser un adolescente con graves trastornos de la conducta que incluso amenaza la integridad física de los docentes y  los estudiantes.

Cualquiera se asusta.  Parece que se está ante la presencia de un potencial desquiciado que es capaz de cualquier cosa según las informaciones que se han publicado. Son atendibles las razones que esgrimen los profesores y alumnos de ese centro.

Lo que se me hace cuesta arriba es la actitud de la filial de la ADP que en una supuesta solidaridad con los maestros  llama a una jornada de brazos caídos cuando lo correcto es aunar  esfuerzos con el distrito educativo para buscar solución a un problema y cuyas alternativas para solucionarlo chocan con las disposiciones gubernamentales, y con las leyes.

En casos como este es que hay que aplicar la inteligencia y no utilizar el manido recurso de no dar clases.

VEAMOS PORQUE DIGO ESTO:

Porque la dirección del distrito se ve atrapada en lo que dicen las disposiciones legales que rigen la educación dominicana.

La directora del distrito educativo 04-04, profesora María Rosángeles Jiménez, alega y con  toda la razón, la imposibilidad de expulsar al estudiante revoltoso como le están solicitando  ya que los artículos 4 de la Ley 66-97, es decir La Ley de Educación, el Articulo 24 de Las Normas del Sistema Educativo Dominicano refrendado por el Ministerio de Educación, CONANI y la UNICEF, así como también los Artículos 45 párrafo 2 y Articulo 48 párrafo 2  de la Ley 136-03 del Código del Menor prohíben la expulsión de ese estudiante como se le ha solicitado y nadie está por encima de La Ley.

¿QUÉ DICEN ESTOS ARTÍCULOS?

El artículos 4 de la Ley 66-97, es decir La Ley de Educación establece que: “La educación es un derecho permanente e irrenunciable al ser humano. Para hacer efectivo su cumplimiento, cada persona tiene derecho a una educación integral que le permita el desarrollo de su propia individualidad y la realización de una actividad socialmente útil; adecuada a su vocación y dentro de las exigencias del interés nacional o local, sin ningún tipo de discriminación por razón de raza, sexo, credo, posición económica y social o de cualquier otra naturaleza.

El Articulo 24 de Las Normas del Sistema Educativo Dominicano dice lo siguiente” La sanción o expulsión del/la estudiante o el acoso para su retiro del centro educativo durante el año escolar está prohibido en cualquier caso”.

La infracción de esta norma podrá reclamarse a la Dirección Distrital, a la Dirección Regional, quienes dispondrán el inmediato reintegro del/la estudiante sancionado”

Pero veamos que dice El Código del Menor en ese sentido:

Art. 45.- DERECHO A LA EDUCACIÓN. Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la educación integral de la más alta calidad, orientada hacia el desarrollo de sus potencialidades y de las capacidades que contribuyan a su desarrollo personal, familiar y de la sociedad. Asimismo, deberán ser preparados para ejercer plenamente sus derechos ciudadanos, respetar los derechos humanos y desarrollar los valores nacionales y culturales propios, en un marco de paz, solidaridad, tolerancia y respeto.

En ningún caso podrá negársele la  educación a los niños, niñas y adolescentes alegando razones como: la ausencia de los padres, representantes o responsables, la carencia de documentos de identidad o recursos económicos o cualquier otra causa que vulnere sus derechos.

Art. 48.- DISCIPLINA ESCOLAR. La disciplina escolar debe ser administrada conforme con los derechos, garantías y deberes de los niños, niñas y adolescentes establecidos en este Código. En consecuencia, la Secretaría de Estado de Educación establecerá claramente y distribuirá cada año el contenido del reglamento disciplinario oficial a ser aplicado en cada escuela, sin desmedro de las normas específicas que, estando acorde con el indicado reglamento y los principios establecidos en este Código, puedan establecer los centros educativos privados.

Párrafo I.- En caso de invocarse la violación de este artículo en un centro educativo, la parte interesada podrá acudir ante la regional de la Secretaría de Estado de Educación correspondiente, a los fines de resolver la dificultad o discrepancia. Párrafo II.- La sala civil del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes es competente para conocer de cualquier demanda derivada de la violación de este artículo, la cual sólo podrá intentarse luego de concluido el procedimiento indicado en el párrafo I

Párrafo II.- La sala civil del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes es competente para conocer de cualquier demanda derivada de la violación de este artículo, la cual sólo podrá intentarse luego de concluido el procedimiento indicado en el párrafo I.

Esa es la situación de la Dirección del Distrito Educativo. Si cumple con la ley, le caen encima los profesores  y estudiantes de la escuela de El Cidral de La Represa. Si no cumple con la Ley, le cae encima el Distrito Provincia y el Ministerio de Educación y porque no hasta CONANI.

No me gustaría estar ahora mismo  en el pellejo de la profesora María Rosángeles Jiménez.

 

 

Ramon Read