ComunitariasOpiniónPortadaLa Constitución Dominicana establece como fundamental el derecho al agua.

VILLA ALTAGRACIA (18/03/2019).-La Constitución Dominicana consagra en su Artículo 15 que “El agua constituye un patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida. El consumo humano del agua tiene prioridad sobre cualquier otro uso. El Estado promoverá la elaboración e implementación de políticas efectivas para la protección de los recursos hídricos de la Nación”. ¿Pero que pasa en Villa Altagracia?. Veamos lo que dicen   sobre ese tema los que...
Ramon Read1 mes ago2324 min

VILLA ALTAGRACIA (18/03/2019).-La Constitución Dominicana consagra en su Artículo 15 que “El agua constituye un patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida. El consumo humano del agua tiene prioridad sobre cualquier otro uso. El Estado promoverá la elaboración e implementación de políticas efectivas para la protección de los recursos hídricos de la Nación”.

¿Pero que pasa en Villa Altagracia?.

Veamos lo que dicen   sobre ese tema los que elaboraron “El Plan Estratégico para el Desarrollo de Villa Altagracia 2018-2028:

«Durante muchos años el municipio de Villa Altagracia ha sufrido desabastecimiento de agua potable, lo que ha obligado a la población a suplir sus necesidades con la construcción de pozos, la compra del líquido a través de flotillas de camiones que la venden diariamente, la construcción de cisternas, tinacos y el abastecimiento de agua por tuberías, apenas llega de un 15 a un 20% de la población.

Esta realidad representa para las familias de la población urbana del municipio, uno de los gastos más altos que tienen que pagar diariamente, teniendo en cuenta que se trata de un servicio que debe ser garantizado constitucionalmente  por El Estado.

En la actualidad, llenar un tinaco de 500 galones tiene precios que oscilan entre 350 y 400 pesos; un tanque de 55 galones cuesta entre 50 y 60 pesos, lo que representa una carga económica por encima de las posibilidades para el 60% de las familias que residen donde regularmente no llega el agua».  

Solo sabemos que desde el año 1996 hasta el 2019, se han invertido  alrededor de  300  millones de pesos en tratar de resolver ese problema, pero el problema  no sigue no igual, sino peor por motivos de la sequía. Esto es aparte de lo que costó la construcción del acueducto en el último gobierno del Dr. Balaguer en el periodo 1990-1994 que fue de 60 millones de pesos de esa época.

Ramon Read